Toda zona o área protegida es un destino turístico en potencia por varias
razones, principalmente por las tendencias del comportamiento de los turistas, los
cuales se inclinan por un tipo de turismo más activo y participativo, está dado por la amenaza que el turismo puede constituir en las áreas protegidas si se carece de una adecuada planificación, El incremento del turismo representa una gran oportunidad para el desarrollo de un área protegida, pero también puede constituir una seria amenaza para la sustentabilidad y conservación de dichos atractivo.