El Estado ecuatoriano tiene como política pública prioritaria la conservación de su biodiversidad a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), que es administrado por el Ministerio del Ambiente, el mismo que está conformado por un total de 56 áreas, que cubren una superficie aproximada del 20% del territorio nacional
Los objetivos de esta estrategia son la conservación de la diversidad biológica y los recursos genéticos, así como brindar alternativas de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y la prestación de bienes y servicios ambientales; Cabe recalcar que la actividad que lidera el aprovechamiento sustentable es el turismo.