El turismo en las áreas protegidas ofrece a las comunidades locales oportunidades alternativas de empleo e ingresos; potencia la sensibilización de las poblaciones locales y de los turistas respecto a la importancia de la conservación de los bienes naturales y culturales.En estas áreas protegidas, los visitantes podrán realizar senderismo, observación de flora y fauna, fotografía, entre otras en cumplimiento de estrictas medidas sanitarias como el uso obligatorio de la mascarilla, portar gel antibacterial o alcohol, respetar los horarios y distanciamiento social.Las áreas naturales protegidas son herramientas para conservar y restaurar ecosistemas; por lo cual, la sustentabilidad es el fundamento para su formación en la actualidad, se evidencia un incremento de su empleo para emprender actividades turísticas; en ocasiones, sin una planeación y evaluación de su factibilidad.